Desde la bella Carmen de Patagones...a orillas del Río Negro.
.
.

viernes, junio 26, 2009

El We Tripantü - Cultura mapuche


El We Tripantü o Wüñoy Tripantü, como originalmente se le conocía, es una actividad trascendental para la cultura mapuche que se celebra desde el 21 al 24 de junio de cada año. Tiene un significado muy importante...



El We Tripantu consiste en participar juntos con la naturaleza en la renovación y emergencias de nuevas vidas. Es decir, el che (humano) siendo uno de los componentes de ella hace suyo y participa junto a su familia e invitados en esta ceremonia de renovación de la vida. Es así que con antelación reúne diversos tipos de alimentos para el misawün o convivencia que llevará a cabo con sus invitados, familias y miembros de la naturaleza. También podrá realizar un konchotun (en el que con otras familias amigas se visitarán y compartirán dicho acontecimiento). O quizás, una ceremonia llevada a cabo por los abuelos, en el que le colocarán su nombre a un nieto o un niño pequeño y eso también es motivo de festejo.

Las familias invitadas acuden a la Ruca anfitriona al atardecer del día anterior del inicio del nuevo ciclo, con su yewün (aportes en alimentos y sus presentes). Durante la noche se conversan temas relativos a historias, hechos relevantes del quehacer mapuche y otros relatan epeu, ayekan, ül, weupin, koneu. También se realizan danzas ceremoniales en torno al fogón, se juega al awarkuden entre otras entretenciones. Mientras las mamás, hermanas, abuelitas preparan mültrün, kako, rüngalkofke, müllokiñ, mudai, y comienza la celebración.
En la madrugada o epewun se invita a todos a bañarse en las vertientes, ríos, lagunas o mar, para recibir las primeras aguas que les permitirán purificar sus cuerpos y espíritus, ya que todos los mapuches deben esperar el We Tripantu muy fortalecidos para que el ciclo venidero favorezca en su vida personal, familiar y colectiva.

Se retorna a la Ruca antes de que asome el Sol. Se inicia la ceremonia de purificación o limpieza danzando en torno a la ruka conforme a como se mueve el Sol en este hemisferio, se tocan instrumentos, se realiza llellipun, consistente en una ceremonia de conexión e interrelación con los espíritus de la naturaleza, los antepasados, el Universo para agradecerle por la finalización de un ciclo de vida y permitir recibir el siguiente. Este se realiza antes de que el Sol se asome en el puelmapu.

Luego se comparten los alimentos preparados para la ocasión, más tarde se participa en eventos preparados por la comunidad, palin, awarkuden, ñiwülün, lonkotun, aukankantun, entre otras actividades. En el momento que aparece el Sol, se ha dado paso a una nueva vida, en la Tierra y Naturaleza; se ha producido un renovado encuentro con todos los actores del mundo mapuche, se ha dado paso a una nueva relación y vínculo con los espíritus creadores y de los antepasados, así se inicia una vez más una nueva vida en la familia mapuche y en la Madre Naturaleza.

Esta celebración probablemente (50, 60, 70 años atrás) se realizaba en forma más protocolar, privada y con profundo respeto, en donde se convocaba e invitaba a las familias más cercanas.

Todo cambió en las familias y comunidades mapuches, cuando el mundo occidental, a través de la escuela, el cristianismo y la fiesta de San Juan Bautista en particular, quiso imponer su cosmovisión.
"Cuando nos dimos cuenta estábamos celebrando la fiesta de San Juan y rezando el Padre Nuestro. Nuestro We Tripantu había sido reemplazado por costumbres populares católicas, como colocar tintas en un papel, pelar papas, poner los pies en un recipiente con agua, matar chanchitos para celebrar algún hijo o hija que llevará el nombre de Juan o Juanita, entre otros. En este y en otros aspectos de nuestro ser mapuche fuimos intervenidos.

Es así que en la actualidad, en las esferas mapuches la celebración del We Tripantu continúa acomodándose y acercándose a la celebración popular occidental, aunque en la programación previa y en los discursos conmemorativos se reivindica el We Tripantu de los antepasados. Sin embargo, está lejos de ser ceremonial, ancestral y original, pues hoy las celebraciones son similares a la fiestas del año nuevo del 1 de enero del calendario occidental, e incluso son más folklóricas aún, especialmente aquellas promovidas por los organismos de estado, también organizadas y celebradas por algunas comunidades.


"Invitamos a todos los habitantes del hemisferio Sur a hacer suyo este We Tripantu (Año Nuevo), más real y en concordancia con las normas naturales. Hacer de ella un punto de referencia para el reencuentro con la vida en coexistencia con la tierra, la naturaleza, los espíritus y el tiempo. Pues esta fecha que marca la renovación de los ciclos naturales en este hemisferio no es propiedad de una u otra cultura, sino nos pertenece a todos aquellos seres que nacimos y cohabitamos en esta parte del planeta, humanos, animales, árboles, ríos, aves, insectos, océanos, entre otros".

"Küme ayiukonpape tüfachi We Tripantu"
(Que comience con alegría este nuevo año)



Fuente: www.ciudad.com

jueves, junio 11, 2009

Para siempre

Eso pensaba ayer mientras me cambiaban los vidrios de la recepción... veía como cuter mediante desprendian los bordes de esos vidrios rajados y pegados con cinta adhesiva para evitar la caída, mis recuerdos viajaron a alta velocidad años retro, 10 años atrás para ser precisa...mísmo lugar, otra gente y el arduo trabajo de cortar y colocar esos vidrios, otras ilusiones, otras expectativas y ese "para siempre" que uno cree y que nunca se cumple; al menos yo...sí ya sé que pretender que un vidrio dure para siempre es un perfecto delirio pero quién no hace algo para que perdure...en medio de ese pensamiento caí en la cuenta que desde hace un tiempo a esta parte vengo haciendo cosas para el hotel o para mi vida sin esa expectativa tan larga, me he permitido la posibilidad de modificación sobre la marcha...a ver si me explico; antes cuando se tomaba una decisión de algo se buscaba ese "para siempre" con materiales nobles y posiblemente más caros (casi seguro) o cuando se cambiaba un rumbo comercial era para mantenerlo estructuralmente, hoy día todo es más "movible", con posibilidades de innovación sobre la marcha por diversos motivos; económicos, operativos o simplemente por cambio de opinión. A tal punto llega mi "cambio mental"que he perdido ese "conservadorismo"que me caracterizaba, dicen que renovarse es vivir y yo me lo tomé en serio, cambié el diseño de la cartelería, la estructura del manejo interno y algunas cosillas que sin darme cuenta me molestaban.
A veces cuando se presenta algo a resolver más allá de buscar las pautas habituales me descubro elaborando algo que va más allá de lo que hubiera hecho convencionalmente...evolución?...gimnasia para resolver?...apertura mental?...sinceramente no lo sé. Pero sí sé que está intimamente relacionado con ese desvirtuar al "para siempre", de esa manera decidir me resulta más fácil y dinámico, sé interiormente que si la decisión no es la acertada puedo modificar sobre la marcha y la presión es menor, obviamente en aquellos temas donde puede haber tal modificación y la verdad...la verdad; lo que mejor he aprendido que sólo un hecho en esta vida no es modificable...o no?