Desde la bella Carmen de Patagones...a orillas del Río Negro.
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sábado, octubre 28, 2006

La habitación n° 10

Parece un titulo de misterio pero no lo es, es simplemente una habitación más del hotel que por la cronología numeraria del pasillo ahora lleva el 10, pero al principio cuando esto era una gran obra en construcción era la única habitacion habitable dentro de todo el esqueleto de columnas y lozas, allí nos albergamos al llegar, en pleno noviembre y a puro sol no importaba el lugar, el simbronazo del cambio retumbaba a la distancia muy lejano, lavar la ropa en la batea del patio era una aventura más dentro de todo el contexto ( yo que venía del lavarropas semi-automático y las uñas pintadas). Como corolario de toda la experiencia el 12 de Enero del ´92 nació María Victoria, mi primer hija mujer renovando después de 10 años la maternidad en mi vida y una nueva apuesta para mi segundo matrimonio.El primero duró lo que dice Sabina en su canción...."19 días y 500 noches"....y me dejó una de mis cinco maravillas,mi hijo Lucas,para ese entonces un muchachito voraz de expediciones a campo traviesa en el inhóspito Patagones.Así fue que "la 10" como le decimos ahora era "nuestra casa" en esta inmensidad desoladora de 4 casas alrededor, el almacén de "don Tito" con el único teléfono de la zona y allá a unos 800 metros la vieja ruta 3.
La cocina que estaba afuera a unos 60 pasos de "la 10" era el lugar de reunión para la peonada de albañiles a la hora del matecocido o del guiso del mediodia en pleno invierno con temperaturas bajo cero, donde el picante entreverado era lo único capaz de levantar el espíritu.
De oficinista con vianda y hamburguesa en el mcDonald pasé a cocinar para 14, a servir matecocido en cucharón a la fila que esperaba ávida ese trago caliente , con el paso del tiempo me envalentoné y le hice frente al dulce casero, las empanadas y al pan amasado en la mañana.Salía tempranito a juntar la acelga salvaje fruto de antiguas quintas de la zona con la que preparaba las fuentes de croquetas fritas o los ravioles del domingo.Los años fueron pasando y las comodidades llegaron poco a poco pero cómo no recordar los cartones en vez de vidrio de "la 10", la torre de frazadas en pleno invierno para contener el calor de la cama, el piso que habia que mojar para barrer porque de cerámicos ni hablar y el baño....no, el baño es para otra historia.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicitaciones querida amiga!!! Realmente no me sorprende tu capacidad para transmitir sentimientos y emomociones tan profundas... tenés la virtud de los grandes escritores, y la palabra justa y certera, esa que llega justo al centro del corazón. Me encanta este nuevo desafio que inicias, y te deseo lo mejor, de todo corazón. Beso, Evangelina

aquasol2 dijo...

hola!!! gracias por pasar a visitarme y eres bienvenida todas las veces que quieras!!!
Me encanto tu relato...tu historia de vida quiero decir.........admirable...porque refleja una persona fuerte y emprendedora...adpatable e inteligente...sensible y tan madura como para saber lo que es la humildad!! felicitaciones!!!!
Un abrazo y hasta la proxima!

Susana dijo...

Gracias querida Evangelina, qué lindo que hayas entrado a leer, es un gusto ser visitaba por las amigas.Besotes!!!

Susana dijo...

Gracias aquasol2 me gustó mucho tu blog y seré asidua visitante ya que tienes un estilo de escritura que me causa placer.Un abrazo!!!

Anónimo dijo...

Qué se puede decir después de leer cosas tan bonitas y que no parezca una estupidez?... Solamente la verdad más absoluta: me alegro mucho, mucho re-muy mucho de haberte conocido, sos mi reina... las demás no llegan ni a misses... pero una cosa tengo que decirte: no hables de los ravioles con tanta liviandad... que uno no es de fierro... Bueno... ya llegará el día en que los pruebe.
Reina... te voy a dejar...se acaba de conectar una amiga muy querida por el messenger, verás primero nos intercambiábamos iconos...y después confidencias, de esas que sólo se le cuentan a los grandes amigos. Un super beso

RosaMaría dijo...

Tus escritos son de una gran sensibilidad, reflejas muy bien tus sentimientos. Me alegra haber llegado a tu blog que seguiré recorriendo.