Desde la bella Carmen de Patagones...a orillas del Río Negro.
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lunes, junio 25, 2007

Como el águila

El águila llega a vivir 70 años.
Es el ave que posee la mayor longevidad de su especie.

Pero para llegar a esa edad,
a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión.

A los 40 años:
Sus uñas curvas
y flexibles, no consiguen agarrar a las presas de las
que se alimenta.
Su pico alargado y punteagudo , también se curva.

Apuntando contra el pecho están las alas, envejecidas y pesadas por las gruesas plumas.

¡Volar es ahora muy difícil!

Entonces el águila, tiene sólo dos alternativas:

Morir,.....

Ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.

Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared, donde no necesite volar.

Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después, va a arrancar sus viejas uñas.
Cuando las nuevas uñas
comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Y después de cinco meses, sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir, y entonces dispone de...… 30 años más.

A veces nos preguntamos:

¿Por qué renovarnos?

En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.

Para que reanudemos un vuelo victorioso, nos debemos desprender de ataduras,
costumbres y otras tradiciones del pasado.

Solamente libres del peso del pasado, podremos aprovechar el valioso resultado de una......“ RENOVACIÓN ”

A los 43 años enfrenté el momento más difícil de mi vida...sin caer en lo dramático creí por un muchas circunstancias que el mundo...mi mundo al menos, se había derrumbado...siempre habia visto como les pasaba a otros, uno en su omnipotencia cree que está más allá hasta que la realidad le demuestra lo contrario. Necesité resguardarme, enterrar viejos dolores, juntar fuerzas...motivos...anhelos...ganas para volver a la lucha; mi renovación se ha iniciado, por muchas razones...por mí...por mis hijas...por quienes me acompañaron dándome aliento y coraje. como el águila quiero mi vuelo victorioso, porque pedantería aparte sé cuánto me lo merezco.




14 comentarios:

Anónimo dijo...

Su, siempre tu vuelo fue victorioso, aun en medio de las tormentas, que no fueron pocas.
La victoria vive en tu interior en ese espiritu de mujer triunfadora y luchadora, que yo siempre conoci.
Estas en el comienzo de una nueva etapa, plena de cambios, disfrutala, te mereces esto y muchisimo mas, lo mejor esta por venir...desplega tus alas....volve a ser libre...gracias por permitirte renacer...Mary

Eddy dijo...

Hola Amiga

Quede reflexionando con tu escrito,entrega mucha fuerza,me lo llevo de regalo para una amiga que esta de cumpleaños y lo necesita.ojala le sirva como a ti...muy bueno y hermoso....

Un gran abrazo...

Chela dijo...

Querida Susymon:

Siempre oi lo de "renovarse o morir", y ahora el aguila nos deja un ejemplo patente con su realidad biológica y que yo desconocia hasta hoy.

Lo tremendo es comprobar lo que cuesta y lo que se sufre en la renovación, pero claro, sostiene la ilusión de futuro, las nuevas oportunidades, los deseos de existencia renovada.

Susy me pareces una persona admirable y te deseo muchos años de nueva vida y felicidad.

Ya he contestado, en parte, al "encarguito" que me hiciste.

Un abrazo muy fuerte.

felizahora dijo...

¿Es cierta esa historia del águila?

De todas formas hay algo en nosotros que por muchas vueltas que nos demos a nosotros mismos nunca cambia.

De bebés ya queríamos sentirnos felices, y ahora exactamente igual

Angie Sandino dijo...

Susy, gracias por compartirnos esta tan tuyo, te admiro mucho por ello...
Renovarse o morir.. Renovarse como el águila!

Un beso!

Genín dijo...

Que maravilla !!! No sabia que el águila era capaz de hacer eso !!!
Sin embargo tienes al Pelícano, que el pobre, de tanto zambullirse, con los años se queda ciego, llega un momento que el pobre no ve, pero sigue tirándose en picado para pescar peces que no puede ver, pero el hambre le obliga a zambullirse una vez tras otra, hasta que en lugar de caer en el mar cae en tierra y muere.
Yo prefiero ser águila, pero morir luchando para sobrevivir, aunque es trágico como la vida misma, es sublime, es bonito.
Tampoco creas que me importaría morir como un Pelícano...Aunque...jejeje Prefiero ser ´´águila.
Salud, Genín

El Analista dijo...

Es increible como todos pensamos que algunas cosas no nos pasaran. Me asombre de lo que contaste del aguila, yo al no conocerlo use siempre la imagen del ave fenix, definitivamente ambas cuadran en tus vivencias de ahora, y no dudes que te lo mereces.

Mustafa Şenalp dijo...

pjbzcÇOK GÜZEL BİR SİTE.

peregrina dijo...

Conocá esto y no hay una vez, que no me haga lagrimear..qué importa si es cierto o no..es un incentivo para la vida

francisco dijo...

...nos pueden quitar todo, podemos perder todo...menos la esperanza.

Intentare visitarte en otro momento
con mas calma.

Sabes la palabra Patagonia siempre me ha fascinado.

Susy un saludo desde Suiza

MentesSueltas dijo...

Una maravilla... tus letras.
Te abrazo
MentesSueltas

Roberto del Campo Valdés dijo...

Hola Susana:

No puedo decir nada. Tu lo dijiste todo.

Es lo mejor que he leido en mucho tiempo, aparte que no conocía la información sobre el aguila que nos cuentas.

Un abrazo y te felicito estos son los mensajes que vale la pena leer.

runner dijo...

Vuela alto, vuela...

Águila libre dijo...

Hola: muchas gracis por tu visita.

Sabes, por eso adoro las águilas, fue cuando leí sobre el renacimiento que tienen que hacer para seguir viviendo, me sentí absolutamente interpretada. De ahí el nombre que elegi: Aguila Libre.

Tengo en mi blog, en algún post del año pasado, esto que pones de las águilas, pero es lindo recordarlo siempre e intentar en los malos momentos que me gustaría ser como ellas.

Con mas tiempo te vuelvo a leer más y tu otro blog también, he andado corriendo y debo un montón de visitas, pero volveré, seguro que si.

Muchos cariños,

María Paz